miércoles, 8 de marzo de 2017

NACER MUJER

Nací en un núcleo familiar matriarcal. Crecí teniendo tres madres y tres padres, porque viví en casa de mis abuelos paternos, pero recibí educación de mis abuelos maternos y también de mis padres biológicos al unísono. No hubo posibilidad aunque hubiese querido de sentir a alguno de ellos como abuelos -  aunque supiera que lo eran - la convivencia, respeto y obediencia a cada uno  era exactamente la misma. Eso permitió que tuviera una percepción del mundo híbrida.

¿Hibrida? - Bueno, me gusta describirlo de esa forma porque no logro hacerlo de otra- Mis creencias, sentimientos y pensamientos emergen de acuerdo a situaciones como si tuviese múltiples personalidades, por ejemplo, pienso que el cuerpo humano es hermoso, no me incomoda la desnudez de alguien o la propia, la veo muy natural; a su vez, si me expongo siento culpa, si veo a alguien exponiéndola sin pudor o limitación, la juzgo de sinvergüenza. Mis actos y mis pensamientos no son amigos siempre.

Admitiré que esa dicotomía me acarrea conflictos existenciales que me sitúan en medio, ni disfrutar ni odiar. En un constante va y ven.

Crecí con la idea de "no seas cuachalota, eres mujer", "sírvele a tu padre, como es posible que él tenga que servirse la comida", "tu no sales sola porque eres mujer... Y así, una infinidad de pensamientos sobre lo que si debía o no, por ser mujer.

Ahora me sorprendo renegando de esas cosas que no me gusta hacer porque pienso que no son necesarias ni beneficiosas, sin embargo, con todo y reniego, le sirvo a mi pareja, le cocino porque no sabe hacerlo por cuenta propia, le atiendo, y al final, termino frustrada y desilusionada de mí.

Nacer mujer no es el problema, es lo que me permito que pase conmigo.

sábado, 4 de marzo de 2017

Aventuras

Los momentos que más se atesoran son los que aparecen de pronto. Una caminata inesperada, un cachorro juguetón que aparece en el parque, la mamá ave alimentando a sus polluelos, el repique de las campanas de la iglesia en medio de una mañana silenciosa, el olor a café reciéb hecho y tú, siendo consciente de ti mismo y de lo asombroso que es vivir.